Y finalmente fueron 59′ minutos de acción para el primer futbolista venezolano – 19 años – que consigue jugar un superclásico argentino entre River Plate y Boca Juniors. Según los entendidos, una de las rivalidades más representativas del fútbol mundial.

Si bien es cierto que aún no goza de su mejor versión, Jan Hurtado continúa siendo “víctima” del pobre planteamiento táctico del “xeneize”. Un equipo tibio, que genera poco fútbol y no cuenta con una idea de juego compacta. Jan busca hidratarse en el desierto.

Hurtado sufre las displicencias ofensivas de los inquilinos de La Bombonera y ya suma siete partidos sin poder entonar el grito sagrado luciendo la elástica de Boca. Tácticamente sale de su zona de confort para hacer sociedades, las pelea todas, domina el juego de espaldas al arco, pero todavía no la mete.

Pasan los minutos y las oportunidades cada vez serán menos, en un rubro que se mide en base a goles, el sacrificio y la entrega suelen pasar desapercibidas. De las principales virtudes que ha mostrado el de El Cantón en el “azul y oro”.

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Prensa SOLOVENEX

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